Así reescribe el cambio climático los refranes populares

Más vale tarde que nunca, pero no con el cambio climático. El aumento de las temperaturas también está afectando a los refranes meteorológicos.
Wind energy on Global Wind Day

¿Recuerdas aquellos días en los que se podía confiar en los dichos para predecir el tiempo? Pues el cambio climático ha decidido que es hora de darle un giro de tuerca a los refranes meteorológicos y poner en jaque a la sabiduría popular.

Pese a que hoy en día contemos con la ciencia y la tecnología para conocer el tiempo, el aumento de la temperatura global está afectando la forma en que nuestros antepasados lo entendían y predecían. Analicemos refranes de diferentes partes del mundo para ver cómo el cambio climático está reescribiendo la tradición meteorológica.

¿Qué voy a leer en este artículo?

 

Los refranes primaverales afectados por el cambio climático

Comencemos con un clásico español: “Hasta el 40 de mayo, no te quites el sayo”.  Este refrán nos aconseja no guardar la ropa de abrigo hasta el 9 junio, ya que lo típico es que todavía pueda refrescar antes de esa época del año. Pero los datos apuntan a que, si no conseguimos mitigar el cambio climático, tendremos que reformularlo para anunciar “hasta el 40 de marzo, no te quites el sayo”.

Según señala Copernicus, abril de 2023 fue en su conjunto el cuarto abril más caluroso a escala mundial. Las temperaturas fueron superiores a la media en el suroeste de Europa, donde España y Portugal registraron las temperaturas más altas de su historia en este mes.

Lo mismo ocurre con “en abril, aguas mil”, que hace referencia a que este mes suele ser abundante en lluvias en muchas regiones. Pero el de 2023 ha pasado a la historia precisamente en países como España, Francia o Italia por su escasez de precipitaciones, haciendo saltar las alarmas de la sequía.

 

Cuando las ranas croan en la laguna, significa que la lluvia llegará pronto

“Frogs croaking in the lagoon, means rain will come real soon” es un refrán inglés que también pierde validez por el cambio climático.

Para muchos el croar de las ranas forma parte de la banda sonora de nuestras primaveras en el campo. Como anfibios de sangre fría, las ranas requieren de humedad y temperaturas relativamente altas para estar activas. En muchas partes del mundo, esto significa que su canto es una señal de que se avecina lluvia.

Pero parece que, si las temperaturas siguen aumentando, pocas ranas escucharemos en las lagunas. Según destaca la organización conservacionista WWF en la última edición de su informe anual Índice Planeta Vivo, las poblaciones de anfibios están decreciendo rápidamente, con una caída que alcanza el 83 %.

 

Después de la tormenta, ¿viene la calma?

Este dicho popular nos habla de que después de un período difícil o un problema, vendrá un momento de paz y tranquilidad. Puede que aún sea válido para esos momentos de la vida diaria donde nos enfrentamos a situaciones estresantes. Pero cada vez será más difícil vincular la calma a las tormentas.

Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el calentamiento global llevará a un incremento en la proporción de huracanes más potentes. De hecho, un estudio achaca el 10 % de la lluvia que dejó el huracán ‘Ian’ en Florida en 2022 al aumento de temperaturas. Tras impactar gravemente en Cuba, la tormenta tomó aún más fuerza al cruzar el estrecho de Florida y tocó tierra con vientos de 250 kilómetros por hora, en el límite de la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson (la máxima contemplada)

Lejos de la calma, lo que dejó en ese Estado el ciclón fue cerca de 100 muertos y un rastro de inundaciones y destrucción insólito, incluso en esa zona acostumbrada a convivir con los ciclones tropicales.

 

Septiembre o te seca o te moja, pero siempre te refresca

En septiembre toca despedirse del verano. O así era cuando las temperaturas de este mes solían ser más suaves. La temperatura media de septiembre de 2022 empató al de 2021 como el quinto septiembre más caluroso del que se tienen registros, con 0,88 °C por encima del promedio del siglo XX. Pero es que, además, los diez septiembres más cálidos registrados ocurrieron desde 2012.

El cambio climático ha desafiado la validez de los refranes meteorológicos que durante mucho tiempo han servido como guía para conocer el tiempo. A medida que las condiciones climáticas se vuelven más impredecibles y extremas, las señales tradicionales que alguna vez se consideraron confiables ya no se aplican. La alteración de los patrones climáticos, el aumento de fenómenos meteorológicos extremos y el incremento de las temperaturas han generado un escenario en el que los refranes populares han perdido su eficacia predictiva.

Fuentes:

  • https://www.climatica.lamarea.com/los-refranes-pueden-decirnos-mas-de-lo-que-creemos-sobre-el-cambio-climatico/
  • https://www.sostenibilidad.com/vida-sostenible/economia-circular-conocimiento-otra-vida-libros